Descargar PDF

El arte rupestre

Entrada a la Cueva

El Abrigo I es el de mayores dimensiones, con 9 m. de ancho, 4 m. de altura y 6 m. de profundidad, presenta una orientación hacia el suroeste con un suelo rocoso sin sedimento. Las pinturas se distribuyen a lo largo de toda la pared rocosa, a pesar de las muchas alteraciones que presenta el soporte y que, lamentablemente, han afectado a las pictografías que integran el abrigo, destacando dos formas pictóricas bien diferenciadas: la levantina y la esquemática.

La pintura levantina

La pintura levantina, también conocida como naturalista, es una manifestación cultural de la sociedad prehistórica postpaleolítica. El origen y la cronología son cuestiones muy debatidas, aceptándose su origen en el Neolítico y perdurando hasta bien entrado el Eneolítico (6000-3000 a. C.). Las representaciones tienen como rasgo esencial la reproducción de escenas de humanos y animales formando composiciones de temática variada: caza, lucha, recolección, ganadería. La técnica empleada es fundamentalmente la de finas pinceladas, que siluetean la figura para después proceder al relleno interior. Los colores más utilizados son el castaño y el rojo.

En el Abrigo I, las pinturas de este tipo se localizan en el lado izquierdo, en una pequeña hornacina, donde se pueden apreciar figuras antropomorfas y zoomorfas.

Pintura Levantina

Haga clic en la imagen para verla en detalle

Las figuras antropomorfas aparecen en la zona de la izquierda, destacando un personaje con un gran tocado o peinado triangular que se dirige hacia el centro de la concavidad (1). De cuerpo naturalista estilizado, dispone uno de sus brazos sobre una figura humana compañera, mientras que el otro se doblega sobre el pecho. La compañera, peor conservada y de formas menos cuidadas, parece presentar un tocado o peinado formado por dos protuberancias, a modo de moñetes, de los que penden sendas cintas (2). Frente a la anterior pareja, se disponen otras dos figuras que parecen dirigirse al mismo punto central. La más adelantada es un arquero de formas proporcionadas que presenta una cabeza de tamaño considerable (3). Con un brazo sostiene un arco y una flecha, observándose con claridad los dedos de las manos y de los pies. Tras este cazador aparece una figura humana de cabeza ovoide con los brazos extendidos. Parece ir vestida con una prenda completa que cubriría parte de las piernas, posiblemente se trataba de una mujer (4).

En cuanto a las figuras zoomorfas de este espacio rocoso, presentan una dirección ascendente hacía el extremo derecho. A primera vista, los animales dibujados parecen no tener relación escénica con las figuras humanas. Un ciervo (5) de gran cornamenta se sitúa en el punto más alto, al que sigue una posible cierva (6). Dos pequeños cuadrúpedos completan el panel en el que se ubican prácticamente la mayoría de las representaciones naturalistas del abrigo (7 y 8).

La pintura esquemática

Ocupa, como en el levantino, abrigos de escasa profundidad, con figuraciones humanas, de animales y también simbólicas y geométricas. En este caso, las figuras humanas y de animales se limitan a sus valores más conceptuales, hasta casi la abstracción. Están realizados con pintura roja en gruesos trazos. Mientras que el arte levantino es exclusivo de la fachada mediterránea española, los motivos esquemáticos están generalizados por toda la Península Ibérica. Su origen parece estar en el Neolítico Medio, extendiéndose hasta la Edad del Bronce (5000-2000 a. C.).

Pintura esquemática

Pintura esquemática

Las figuras de arte esquemático que documentamos en el abrigo corresponden a digitaciones, barras y trazos de difícil interpretación. Entre las principales formas destacan un grupo de figuras antropomorfas esquemáticas que se agrupan en tres tipos: en forma de Phi (φ), de tipo ancoriforme y pluricirculares. Los antropomorfos en forma de Phi (φ) están formados por un trazo vertical que forma el cuerpo, representando en el extremo superior la cabeza con un punto y en la parte inferior las extremidades  con dos apéndices. Los brazos aparecen arqueados cerrándose en la cintura. Del primer tipo de antropomorfos tenemos paralelos en estaciones rupestres cercanas como La Serreta, Cueva de los Grajos y Las Enredaderas (Cieza), la Cañaíca del Calar (Moratalla) y los Abrigos del Pozo (Calasparra). El tipo ancoriforme lo encontramos en la zona final del abrigo. Se trata de un motivo formado por un trazo vertical y otro curvado hacia abajo en la zona superior, representando un posible antropomorfo. El último motivo es el pluricircular y esta compuesto por una serie de elementos semiovalados que se disponen a ambos lados de un eje central.

Ministerio de Cultura UNESCO - Patrimonio Mundial Consejo de Europa Región de Murcia Ayuntamiento de Mula Mula Señorial y Natural